El peor enemigo del ser humano no puede ser otro que él mismo,hacia su propio género humano. Líbrame del mal.©™ María Carmen Ossa.
MEDITACIONES NOCTURNAS antes de dormir
Por qué lo afirmo
¡Ay, la historia nos lo grita en la cara! Sin un mínimo de empatía, nos convertimos en lobos rabiosos contra los nuestros.
Plauto ya lo advirtió en «Asinaria»: «Lupus est homo homini» ("el hombre es un lobo para el hombre"), cuando no nos conocemos y el miedo nos devora.
Hobbes lo confirmó en «Leviatán»: un mundo sin reglas es una guerra de todos contra todos, puro egoísmo salvaje.
Y hubo más pensadores que coincidieron. Hume, por ejemplo, lo resumió con crudeza: "El hombre es el mayor enemigo del hombre", perdido en sus pasiones desbordadas.
Inspirado en él, diría también que somos ciegos por nuestros impulsos más oscuros.
Evidencias del lobo interno, que todos podríamos enumerar si pensamos un poco:
- Guerras y genocidios que borran millones por ideas deformadas.
- Actos de terrorismo que siembran miedo por rencores personales.
- Violencia desatada en la calle o en casa, donde el vecino o uno mismo acaban siendo víctimas.
- Esclavitud, de ayer y de hoy, encadenando almas del mismo género humano.
- Racismo y discriminación, inventando razas para odiar sin freno al otro, al del enfrente.
- Abusos de poder y crueldad institucional, aplastando al más pequeño desde los estratos altos.
Mi mirada
Esa bestia interior alimenta todas las injusticias que cometemos contra nosotros mismos. Hay que mirarla de frente, con "solidaridad cultural y puentes de verdad, si queremos vencerla y tejer una soberanía compartida.
Pero… ¿estamos a años luz de que eso sea posible alguna vez? Ya hablé en otra entrada de blog de esto: (Aquí)
¿Qué opináis?
Podéis dejarme vuestras reflexiones en los comentarios.
#PinchosGeopolíticos


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