GUISO DE ÁBAKE y lo que no se olvida
RECETA DE UNA MEMORIA:
"Àbáké, Matilda McCrear y el Clotilda"
UNA CARICIA PARA EL ALMA
🍽️ RECETA DE UNA MEMORIA:
Àbáké (la última mujer del barco negrero Clotilda), Matilda McCrear y el Clotilda.
Esta historia me ha conmovido tanto que he decidido traerla a mi blog contada con mi sentir. No supe bien qué título ponerle, así que la presento como una receta de cocina: una forma de que los nombres, los lugares y los personajes se entiendan sin perderse en un texto largo.
Me gusta “cocinar” así las historias complejas, porque muchas personas no se paran a leer textos largos, sobre todo si el algoritmo no las favorece. Espero que este formato invite a la gente a detenerse, leer, respirar… y recordar.
🧄 LOS ESCLAVISTAS Y EL DISPOSITIVO DEL BARCO
Timothy Meaher (esclavista y propietario de negocios y embarcaciones, Mobile, Alabama):
esclavista blanco adinerado de Mobile (Mobile County, Alabama, Estados Unidos) que organizó el último viaje ilegal del barco Clotilda, una goleta negrera, para traer un cargamento de personas africanas a pesar de que la importación de esclavos estaba prohibida desde 1808.
El barco Clotilda (goleta negrera, dispositivo esclavista):
goleta esclavista, última nave conocida en llegar con personas africanas a Estados Unidos; en 1860 entra de noche en la bahía de Mobile (Mobile County, en el suroeste de Alabama), descarga a más de cien personas, luego se quema y se hunde para ocultar la prueba.
Memorable Walker Creagh (esclavista de plantación, Alabama):
propietario de la plantación donde se esclavizó a Àbáké, su madre y su hermana. Su nombre suena como una burla histórica: llama “memorable” a quien solo debería ser recordado como un verdugo disfrazado de hombre de negocios.
El hombre que la violó siendo niña (violador dentro del sistema esclavista):
hombre blanco de poder local en Alabama, que abusó de Matilda cuando era muy joven, representando la violencia sexual estructural que el sistema esclavista normalizaba contra niñas negras.
🧄 LOS OTROS PROTAGONISTAS
Àbáké / Matilda McCrear: niña yoruba de África occidental, secuestrada y traída en 1860 a Estados Unidos a bordo del Clotilda (último barco esclavista conocido en llegar a Estados Unidos).
La madre de Àbáké (África occidental / Alabama): mujer yoruba anónima que, en la plantación de Alabama, preservaba la memoria de su hija trenzándole el cabello con hilos de colores cuando era niña, y marcándole la mejilla con símbolos de origen.
Jacob Schuler (inmigrante alemán en Alabama): hombre con el que Matilda vivió en Alabama, con quien tuvo varios hijos y construyó una vida en la que ella tomó sus propias decisiones, sin casarse formalmente por las barreras legales y raciales de la época.
Octavia Wynn (periodista de Selma, Alabama): periodista del periódico Selma Times‑Journal en Selma (Dallas County, Alabama, Estados Unidos), que en 1931 describe a Matilda caminando hacia el juzgado, con hilos de colores en el cabello que su madre le trenzaba cuando era niña, dejando escrito en el periódico su imagen de mujer de poca estatura, con el cabello casi blanco y un paso firme que contrastaba con su cuerpo pequeño.
Johnny Crear (Selma, Alabama): nieto de Matilda, que nació en 1937 en la casa de Selma donde ella murió en 1940; fue un niño de unos tres años en su funeral, creció en Selma y se convirtió en administrador hospitalario, líder comunitario y figura del movimiento por los derechos civiles.
🧄 MODO DE PREPARACIÓN: HISTORIA BREVE
En 1860, el barco Clotilda entra de noche en la bahía de Mobile (Mobile County, Alabama), desembarcando a más de cien personas africanas secuestradas. Entre ellas está Àbáké, una niña yoruba de unos dos años, que será comprada por el esclavista Memorable Walker Creagh y pasará a llamarse Matilda. En la plantación, su madre preserva su memoria trenzándole el cabello con hilos de colores y dejándole marcas culturales yoruba en la mejilla.
Matilda crece en esclavitud, con la familia partida, la violencia, y la pobreza que sigue después de la Guerra Civil. El padre de su primera hija es un hombre blanco que representa la violencia sexual sistémica contra niñas negras. Con el tiempo, Matilda cambia su propio apellido de Creagh a McCrear, un gesto de autonomía, no de entrega. Ya anciana, camina quince millas desde Mobile hasta el juzgado de Dallas County (Dallas County, Alabama, Estados Unidos), en Selma, para exigir compensación por haber sido traída como niña en un viaje ilegal. El juez la rechaza, pero una periodista, Octavia Wynn, la ve entrar, mujer de poca estatura, de cabello casi blanco, con los hilos de colores en el pelo que su madre le trenzaba cuando era niña, y deja escrito en el periódico esa imagen que hoy hace posible recordarla.
Matilda muere en enero de 1940, en una casa de Selma, donde nace Johnny Crear, su nieto, que tendrá unos tres años cuando ella fallezca. Él crecerá en la misma ciudad, donde se convertirá en administrador hospitalario y líder comunitario, y durante el movimiento por los derechos civiles será arrestado por impedir actos de humillación racial. En la familia la recuerdan con una sola palabra: “indomable”.
🧄 CERRANDO LA RECETA: MEMORIA Y TOZUDEZ DE UNA PERIODISTA
Para mí, estas historias son profundamente dignas de ser contadas, no calladas, porque el silencio nunca fue inocente, sino cómplice. La memoria de Matilda McCrear, de Àbáké, del barco Clotilda, de Mobile (Mobile County, Alabama, Estados Unidos) y de Selma (Dallas County, Alabama, Estados Unidos) se sostiene en la tozudez de una periodista, en los ojos de una mujer que pasó por allí, vio a una mujer de poca estatura, de cabello casi blanco, con los hilos de colores en el pelo que su madre le trenzaba cuando era niña, subiendo los escalones del juzgado de Dallas County (Dallas County, Alabama, Estados Unidos), y decidió anotar su paso firme en un periódico.
Si esa pequeña nota, escrita desde la mirada de una mujer, nunca se hubiera publicado, quizá hoy no podríamos saber que Matilda fue una de las últimas personas vivas que llegaron en la trata transatlántica de esclavos a Estados Unidos. La historia de Àbáké nos recuerda que, muchas veces, el mecanismo de la memoria es tan sencillo como unos ojos que se detienen a mirar, a escuchar y a escribir.
En un mundo donde muchas injusticias se callan por miedo, por cansancio o por interés, contar estas memorias es un acto de desobediencia frente al olvido. No se trata de cargarlas como una carga pesada, sino de sostenerlas como una responsabilidad compartida: que ninguna familia partida, ningún barco quemado, ninguna trenza con hilos de colores vuelva a desaparecer
Cierre Final :
Yo he contado la historia de Àbáké y Matilda McCrear como una receta de cocina, pero si quieres indagar más en su vida, te dejo esta nota para seguir leyendo:
Si quieres seguir investigando, te recomiendo el artículo de la historiadora Hannah Durkin “Descubriendo las vidas ocultas de la última sobreviviente del Clotilda, Matilda McCrear, y su familia” y su libro “Los supervivientes del Clotilda: Las historias perdidas de los últimos cautivos del comercio de esclavos norteamericano”.
Este texto es una creación literaria propia, construido a partir de información histórica pública, pero reorganizado y narrado en clave de receta de cocina. Está protegido por derechos de autor; si lo compartes, te agradezco que lo hagas enlazando al original y no copiando ni pegando el contenido.
©™ María Carmen Ossa


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