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viernes, 18 de septiembre de 2026

MANUEL LIÑÁN, EVA YERBABUENA Y MARIO MAYA EN EL GENERALIFE: LENGUA CALE, ROPA MODERNA Y UN GRITO CONTRA LA AGRESIÓN POR VESTIR (REYES CATÓLICOS, 1499: LA PRAGMÁTICA (ORDEN, DECRETO) QUE ORDENABA CORTAR OREJAS)

 


                                   

      Se siente con el ver


MANUEL LIÑÁN, EVA YERBABUENA Y MARIO MAYA EN EL GENERALIFE: LENGUA CALE, ROPA MODERNA Y UN GRITO CONTRA LA AGRESIÓN POR VESTIR (REYES CATÓLICOS, 1499: LA PRAGMÁTICA (ORDEN, DECRETO) QUE ORDENABA CORTAR OREJAS)


EL ESCENARIO COMO ESPACIO SEGURO


El teatro, la performance, la actuación: espacios donde cada uno puede expresar sus emociones interiores sin ser agredido por ello. En el escenario hay muchas reivindicaciones. El lenguaje de la vestimenta también hace parte.


El escenario es un espejo de lo que la sociedad debería ser: un lugar donde nadie sea agredido por cómo viste.


MANUEL LIÑÁN, EVA YERBABUENA Y MARIO MAYA EN EL GENERALIFE


UN GRITO QUE VIENE DE 1976


En el Generalife, Manuel Liñán y Eva Yerbabuena nos muestran algo que viene de lejos: un grito que viene de 1976 (Mario Maya, "camelamos naquerar": queremos hablar). Seis trajes, pañuelos, lengua cale. La ropa en el escenario también está diciendo algo.


El espectáculo empezó con los focos apagados. Todo estaba en penumbra. Había una forma en el escenario, sin saber qué iba a pasar a partir de ahí. De esa oscuridad empezó a partir el baile.


LOS SEIS TRAJES DE MANUEL LIÑÁN


Los trajes de Manuel Liñán, cada uno con su propio lenguaje:


1. Traje de volantes largo, de cola, rosa magenta, con chal rojo en la espalda: El pañuelo que llevaba en la espalda (chal /matoncillo) era de un rojo intenso , muy vistoso, espectacularmente llamativo. Incluso la forma en la que se movía en el escenario era muy atractiva, todo. Me dio la sensación de una pirámide de tela cayendo por la espalda. Una imagen muy potente, con mucho color y como si la tela tuviera arquitectura propia.


2. Traje color crema, entre rosa y salmón: Cuando giraba, el vestido se elevaba con ese efecto tipo "Marilyn". Sensación de vuelo, de remolino, como si la gravedad fuera distinta.


3. Mitad vestido, mitad pantalón: Llevaba una camiseta (quiero pensar que era blanca) y un pantalón ceñido a la cintura con cinturón marrón. Parecía hecho de retales, un traje de flamenco híbrido, bellísimo y con mucho detalle.


4. Camiseta blanca de tirantes y pañuelo verde de lunares: Un estilo más andrógino, mezclando códigos y pantalón negro clásico.


5. Pantalón negro de salón con camiseta negra semitransparente: Conjunto muy ceñido, con un toque de "americana" en la silueta. Era el momento más "noche", como si el cuerpo estuviera dibujado a tinta.


6. "Pichi-pantalón", camisa y torera rosa: Mezclaba códigos: la torera (tan taurina) con una base andrógina. El rosa volvía a aparecer como seña de identidad del espectáculo. El rosa apareció varias veces en el escenario, incluso el rosa fucsia apareció en el escenario donde bailó el grupo de Eva.


Los zapatos, color crema o amarillo claro, los llevó durante todo el espectáculo: Era como un hilo conductor, el mismo pie contando distintas historias. Hay una cosa que me hizo gracia porque en mi cerebro me vino a la mente un pensamiento: el Charles Chaplin del flamenco. Lo dejo aquí como jugada de la mente, me pareció espectacular.


LA CHAQUETA PLATEADA QUE SE CONVIRTIÓ EN FALDA


El momento que más me llamó la atención: la chaqueta plateada. Yo siempre llevo mis catalejos a los espectáculos (tengo unos binoculares y otros mono). Muchas veces no veo bien desde lejos, y lo que más me gusta es observar la puesta en escena: el maquillaje, el peinado, los tocados, las expresiones del rostro, los gestos, las gesticulaciones... Con tanta distancia, es muy difícil apreciar esos detalles, por eso me llevo mis catalejos. Además, al sumar todos esos añadidos de expresiones, te llevas otra impresión: la suma de todos los factores se te queda en la cabeza y a la hora de relatar todo te ayuda a montar el texto. Gracias a ellos pude ver que la chaqueta americana, por la parte interna, llevaba plata. No se veía realmente, pero al girarse él, se veían los brillos. Lo que menos me iba a esperar era que se fuera a quitar la chaqueta, la atara en su cintura y bailara con ella... Como si la hubiera convertido en una falda, sin dejar de bailar flamenco. Esto resume el concepto de Bailaor@: la prenda cambia de función en mitad del compás. El cuerpo no obedece a "ropa de hombre" o "ropa de mujer", sino a la lógica del movimiento y la identidad.


EL TRAJE DE EVA YERBABUENA


El traje de Eva Yerbabuena era de mayor volanta, con lunares y rayas en blanco y negro, y rosa y negro. Muy impactante, muy bonito. Llevaba un blusón negro y un pañuelo (chal) rojo. El peinado llamaba la atención: el rizo marcado en el frente y en el lado, como lo llevaban la Piquer y Raquel Meller (ese rizo fue sello característico). Los volantes no volaban tanto como el vestido color salmón de Liñán, pero volaban. Se le veían los tobillos, los gemelos, las rodillas perfectas: horas danzando, unas piernas finas de quien tiene horas dedicadas al baile. Llevaba medias de red, que hacían una pierna muy femenina y estilizada. (Esas medias de red, en alguna ocasión, me las he puesto en los inviernos de Granada, y he sentido que la gente se queda mirándote más, como si fueras algo extraño). En Granada todavía existen esos prejuicios sobre qué ropa te pones: una media es tan sencilla, estética y bonita, pero la gente se queda mirando como si fueras algo raro. Hizo algunos giros también muy estéticos.


Lo que más me gustó fue la mezcla de ballet y poesía que usa Eva Yerbabuena, en la que todos hacían parte y todos usaban sus voces. Había un grito militar incorporado en la coreografía, que hacían las personas gitanas. Aunque a estas alturas no me gusta hablar de que eres gitano, moro, blanco o negro: eres persona y ya está.


CANTAORES, GUITARRA Y MÚSICA


En el escenario había cuatro cantaores de flamenco y un guitarra, todo muy bien coordinado, con unas improvisaciones de muy buen gusto. Había una sincronicidad perfecta entre cantaores, guitarra y bailaores: se notaba el ensayo. En cada pieza había ese punto de misterio: parecía que terminaba, la gente ya aplaudía, pero la pieza seguía. Todo muy sincronizado.


La ropa de los cantaores y del guitarra: el clásico pantalón negro de pitillo, camisa blanca cerrada hasta la nuez (no eran camisas simples, ni de esas con líneas dibujadas, todo muy integrado), chaleco negro espectacular y zapato negro impecable. Todo impecable.


Otro detalle: todos los cantaores tenían barba o perilla (no sé si es tradición del cante flamenco, pero me fijé y todos la llevaban).


El suelo del Generalife intuyo que es de madera (no he subido a él, pero me crié entre talleres de carpintería donde correteaba, y por eso lo intuyo). Y por eso suena así el flamenco. Algunos palos los he sabido distinguir, como zapateadas y fandangos (no difieren mucho desde mi punto de vista: estuve en bailes tradicionales cuando vivía en el País Vasco, y de un fandango vasco a uno andaluz, aunque tienen diferencias formales, el zapateado y el alzado de pies coinciden). Otras zapateadas las conocía, otras no. Pero el zapato flamenco es especialista: canta en sentido musical con la madera del suelo. Las palmas y el taconeado eran perfectos: te llegaban al alma (no sé cómo explicarlo, pero el taconeado, la palma y el cante hacían una armonía: la madera golpeada con el zapato, con el tacón).


Durante dos horas, el espectáculo fue un no parar. Toda la energía estaba en el escenario, se dejaron todo.


MEDIO SIGLO DESPUÉS


Es lengua cale que se viste de moderno. Es un grito de 1976 que sigue vivo en 2026: 50 años después. Yo tengo 52 años: casi la misma edad que este grito. Pero cuando Mario Maya presentó "Camelamos naquerar", yo tenía 2 años y 4 meses aproximadamente, y vivía en otra provincia: el País Vasco. No conocí a Mario Maya en persona, pero su grito me llega igual.


MANUEL LIÑÁN: ARTE FLAMENCO EN LA GENÉTICA


Manuel Liñán nació en Granada en 1980 con el arte flamenco en la genética. Su padre fue Manuel Arroyo, apodado "El Extremeño", torero que tuvo que dejar los toros por un accidente de tráfico que le rompió las dos caderas antes de que naciera su hijo. Su madre, aunque no era bailaora profesional, fue cómplice siempre del baile de Manuel: le llevaba a peñas flamencas, tertulias y espectáculos desde pequeño. En la familia decían en broma que si salía torero llevaría "Arroyo" de apellido artístico (el del padre) y si salía bailaor se pondría "Liñán" (el de la madre). Finalmente eligió Liñán como apellido artístico. Su tía Curra Arroyo cantaba flamenco y copla.


LA PRAGMÁTICA (ORDEN) DE LOS REYES CATÓLICOS (1499): UN DECRETO CRUEL CONTRA LOS GITANOS


Y no es algo nuevo: en 1499, los Reyes Católicos (que de santos tenían poco, porque mandaban cortar orejas y azotar, aunque ellos mismos no se manchaban las manos) firmaron en Medina del Campo (Valladolid) una pragmática (ley, decreto, disposición real) para expulsar a los gitanos si no se asentaban y tomaban oficio conocido. Esto está en fuentes académicas, documentado en la Pragmática de Medina del Campo de 1499. Lo dejo como dato integrado en esta entrada de blog: para que quien quiera buscar, que busque. Pero la pragmática existe.


La nota de la norma es esta (pragmática íntegra):


"Los egipcios y caldereros extranjeros, durante los 60 días siguientes al pregón, tomen asiento en los lugares y sirvan a los señores que les den lo que hubiere menester y no vaguen juntos por los reinos, o que al cabo de 60 días salgan de España, pena de 100 azotes y destierro la primera vez, y que les corten las orejas y los tornen a desterrar la segunda vez que fueren hallados."



Este decreto, firmado por los Reyes Católicos en 1499, tenía validez en toda la península ibérica bajo dominio castellano. Establecía que los gitanos debían asentarse y abandonar su vida nómada; quienes no lo hicieran serían castigados con el corte de orejas.


100 azotes y destierro la primera vez. Corte de orejas y destierro la segunda vez. Es cierto: les cortaban las orejas y los azotaban. Una medida para exterminar a los gitanos. En los cantes del espectáculo me quedé con algunos versos sueltos que hablaban de corte de orejas, que me llamó la atención, porque aunque en el cante suene metafórico o poético para el que no lo sepa, hace parte una realidad.

Para este post, por supuesto, me he documentado, y copio y  dejo esto en cursivas: 


'Desde que finalizado el siglo XV, los Reyes Católicos firmaron en Medina del Campo (Valladolid) una pragmática cruel tendente al exterminio de la raza gitana'.


Nota ampliada: ⬅️(para saber más pincha aquí)

Resumen:

Desde la Pragmática de los Reyes Católicos de 1499 hasta la derogación, el 19 de julio de 1978, de los artículos anti gitanos del Reglamento de la Guardia Civil, el pueblo gitano sufrió casi cinco siglos de persecución legal e institucional en España.

 Fueron 479 años de normas destinadas a controlar sus desplazamientos, su lengua, su forma de vestir, sus oficios y, en definitiva, su derecho a vivir como un pueblo con identidad propia. La derogación de 1978 acabó con esa discriminación expresamente escrita en la ley, aunque no hizo desaparecer de un día para otro el antigitanismo social


Este grito de 1976 sigue vivo en 2026.


LA ROPA HABLA: CULTURAS DONDE LAS TELAS TIENEN LENGUAJE PROPIO


En muchas culturas, como la africana, las telas hablan por sí mismas: tienen un lenguaje comunicador propio. En Europa, en cambio, está más estandarizado: la falda la lleva la mujer, el pantalón los hombres. Pero a través de este acto reivindicativo —porque ahí, en el escenario, hay reivindicación—, el lenguaje también nos transmite y nos habla a través de la vestimenta.


Aquí la corbata se asocia solo al ejecutivo, pero también la puede llevar quien quiera: un artista, un payaso, quien sea.


Por dar una pincelada, si algún día acabo de escribir mi libro sobre telas africanas (ya hablaré de ese tema en otra entrada de blog, pero no ahora): las telas africanas pueden decirte, en un aspecto para la mujer que lo lleve, si esa mujer está casada o soltera. Pero no agrede al que lo está viendo: lee el mensaje y no dice nada. Es comunicación no verbal, sutil, respetuosa.


REIVINDICACIÓN: YA ESTÁ BIEN DE AGREDIR POR VESTIR


Puede sonar ridículo: cada uno tiene sus propios estándares. Pero no hay que llegar a la agresión. Es como ir a una exposición de arte y pegarle a un pintor porque hace desnudos. No sé si puede ser comparativo, pero no sé en qué mundo vivimos: tan avanzado, con tanta tecnología, tanta globalización, pero parece que las mentes todavía están atrofiadas con este tema.


Ya está bien de agredir a la gente por vestir de determinada manera. Las agresiones por vestir, porque también nos agredirían por ir desnudo... El ser humano siempre usando la violencia. Cuando en la época de las cavernas la gente iba desnuda y no pasaba nada.


No es algo aislado. En abril de 2026, un adolescente de 16 años fue víctima de una brutal agresión homófoba en Gerena (Sevilla) por llevar un vestido rosa. Tres individuos no identificados le golpearon en plena vía pública. El joven, visiblemente afectado y entre lágrimas, dijo una frase que ha conmovido a todo el mundo: "Yo solo quiero ser feliz como soy". Jesús Vázquez, presentador de TVE, dedicó su premio "Icono" de Men's Health a este menor, diciendo: "Ayer, en Sevilla, en un pueblo, un niño de 16 años fue víctima de una brutal paliza homófoba porque llevaba un vestido, 2026. Vamos a dejar ser. Es una frase muy bonita. Vamos a dejar ser a cada uno como quiera, basta de odio".


Ayer, cuando llegué a casa, me puse a ver "El perro andaluz" en en Canal Sur (televisión de Andalucía), el programa del humorista andaluz Manu Sánchez que se graba en Sevilla. Hay una sección que se llama "El perro verde", en homenaje a Jesús Quintero, y fue ahí donde me pude enterar de la agresión a este menor de 16 años en Gerena. Jesús Vázquez, que no tiene nada que ver con este programa pero que también ha hablado del caso, dedicó su premio "Icono" de Men's Health a este chico, y dijo una frase que se me quedó grabada: "Vamos a dejar ser a cada uno como quiera, basta de odio".


Mi intención al traer esto aquí es porque este blog busca siempre tener una intención transformadora: que vivamos y dejemos vivir. Que esto no vuelva a pasar. Que el escenario siga siendo ese espejo de lo que la sociedad debería ser: un lugar donde nadie sea agredido por cómo viste, por cómo baila, por cómo es.


NOTA PERSONAL Y AGRADECIMIENTOS:


PEDRO, CRISTINA Y ANTONIO


Antes de cerrar, quiero agradecer a Pedro Enríquez el chivatazo sobre el nombre de la obra en calé ("Camelamos naquerar", que significa "queremos hablar"), que me permitió tirar del hilo y escribir esto. También quiero dedicar esta entrada, en un bloque, a mi amiga pintora Cristina Cassy Tibón, principalmente. Teníamos organizado desde hacía una semana venir a ver este espectáculo juntas, pero en Granada había alerta amarilla y estaba lloviendo. También iba a venir otro amigo, Antonio Santaella, bailaor y maestro de flamenco granadino que lleva medio siglo enseñando flamenco en Puerto Rico, donde fue con un contrato para el Hotel El Convento en Viejo San Juan y allí se quedó. Ha recibido la Medalla de Oro Julia de Burgos, reconocimiento del Senado de Puerto Rico, la medalla de la UNESCO y múltiples premios. Otro día escribiré sobre él.


MEDIO SIGLO: ANTONIO SANTAELLA Y MARIO MAYA


Curiosa coincidencia: medio siglo que lleva Antonio Santaella dando clases de flamenco en Puerto Rico, la misma edad que tiene el grito de Mario Maya de 1976 ("Camelamos naquerar": queremos hablar).

 Cincuenta años después, ese grito sigue vivo en 2026. Yo tengo 52 años: casi la misma edad que este grito y que la trayectoria de Antonio. Cuando Mario Maya presentó "Camelamos naquerar", yo tenía 2 años y 4 meses aproximadamente, y vivía en otra provincia: el País Vasco. No conocí a Mario Maya en persona, pero su grito me llega igual.


EL CIELO ESTRELLADO DEL GENERALIFE


Sin embargo, sorpresa de la naturaleza: el cielo en el Generalife quedó despejado y se veían las estrellas. Cuando yo ya vi las estrellas, dije que no iba a llover, y realmente no llovió. Estaba previsto en un principio y había posibilidad de suspender la obra. De hecho, creo que había asientos vacíos, pero era por el tiempo. Al entrar al coche tuve que poner la estufa porque sí que me pasé un poco de frío. Los asientos, por otra parte, sí que eran fríos.


UNA NOTA SOBRE LOS ASIENTOS


Una nota sobre los asientos: estoy acostumbrada a los espectáculos de Mérida (ya voy cuatro años) y se nota la diferencia: en Mérida hay asientos blandos. En el Generalife los asientos son duros y fríos. Según la medicina, pasar muchas horas sentado en asientos duros incrementa la presión sobre los discos intervertebrales, lo que provoca dolor lumbar, contracturas musculares y tensión en la columna vertebral.

 Los espectáculos son largos (dos horas sin parar), y el asiento duro molesta bastante a la columna. Hay personas con problemas de salud de espalda, y esos asientos no son los más adecuados. Además, las entradas tampoco es que sean baratas: cada entrada costaba cuarenta y siete euros. Como nota de este relato, me gustaría que si esta entrada de blog llegase a los organizadores, pues que en esa comodidad de la silla pongan algo más blando para que las personas que se sientan estén en comodidad. Ya que Granada es ciudad finalista para ser Capital Europea de la Cultura en 2031 (la designación formal se conocerá en 2027, pero🍐 el Parlamento de Andalucía acaba de aprobar el 16 de septiembre de 2026 una declaración institucional unánime apoyando la candidatura), quiero dejar este dato añadido por si en algún caso este relato lo leyera alguien de la organización para que lo tuviera en cuenta.


MI CONCLUSIÓN: EL ESCENARIO COMO ESPEJO DE LA SOCIEDAD


El teatro como espacio donde se puede ver lo que la sociedad debería ser: un lugar donde nadie sea agredido por cómo viste. La ropa habla, y deberíamos escucharla.   

                     



                     



                       



DE LO QUE SOY Y DE LO QUE PUDE HABER SIDO


De pequeña quise ser cantante —ya con 16 años—, y me gustaba la danza clásica. Mi prima sí estaba apuntada a clases de ballet; era muy joven, 10 años tal vez. Yo quise hacer baile, pero no me dejaron, a pesar de verme llorar. Para mí fue una frustración. También quise dedicarme al canto: me llevaban a Italia para cantar allí, pero tampoco me dejaron.Eso sí, durante un tiempo estuve en bailes vascos y tradicionales, aprendí a bailar el aurresku, la jota y el fandango, y un baile de cintas, que al final hacia la bandera de la ikurriña.

 Hace años no había tantas libertades como ahora: todo dependía de cómo te criaban.

Al único lugar al que llegué fue al coro de mi parroquia, cuando vieron mi voz para que fuera a Italia. Yo debía tener quince o dieciséis años. El director, que no se me olvida su nombre, Agustín Zubimendi, lo propuso. Agustín Zubimendi dirigió el Coro San Pedro Abesbatza de Zumaia (Guipúzcoa) desde 1988 (yo iba al instituto con un hijo suyo).


Soy diplomada en Mediación Cultural (artes escénicas, visuales y audiovisuales), pero a pesar de ello siempre estoy aprendiendo. Hacer este tipo de relatos o reseñas también me sirve para crecer yo misma. Y si este relato le sirve a alguien para que amplíe su conocimiento y saber , me doy por satisfecha.


Escribo esto sin papel, ni bolígrafo, ni máquina de escribir. Solo con la memoria, los catalejos que me llevo a los espectáculos para observar los detalles, y las ganas de contar lo que vi y sentí. Creo que he relatado bastante bien para no haber tomado notas en el momento. Quizá esa sea mi forma de ser bailaora, cantante, artista: relatando lo que otros hacen, guardando la memoria, siendo cronista de este arte que me hubiera gustado practicar pero que ahora vivo desde la palabra.




Fundadora del proyecto Africanas Por El Mundo. Mi nombre es María Carmen Ossa y mi pasión es la escritura y la literatura, especialmente las voces de la diáspora africana.


Si este proyecto resuena contigo y deseas apoyarlo, puedes hacerlo aquí:



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También puedes encontrarnos en redes sociales:


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©2025‑2026 María Carmen Ossa. Todos los derechos reservados. Queda prohibida la copia, reproducción o uso parcial o total de estos textos sin autorización expresa de la autora.



Gracias por el respeto y por la lectura.





miércoles, 9 de septiembre de 2026

"Cuando las palabras no bastan" -I Am Afraid-Qyazzirah Syeikh Ariffi


Cuando las palabras no bastan

I Am Afraid-Qyazzirah Syeikh Ariffi


Esta fotografía fue realizada hace algún tiempo por Granada 13 Artes, Pedro Enríquez, en el antiguo Convento de Santo Domingo, en Baza.





La acompaño con unos versos atribuidos a Qayyirah Syeikh Ariffin, poeta contemporánea cuya autoría aparece discutida en distintas reproducciones del texto que he ido contrastando.


La lluvia, el sol y el viento son imágenes sencillas que hablan de algo muy humano: la distancia que a veces existe entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos.



Dices que amas la lluvia,  

pero abres tu paraguas cuando llueve.


Dices que amas el sol,  

pero buscas un sitio con sombra  

cuando brilla.


Dices que amas el viento,  

pero cierras las ventanas cuando sopla.


Por eso tengo miedo  

cuando dices que me amas también.


—Atribuido a Qayyirah Syeikh Ariffin, poeta contemporánea; autoría discutida.


Fotografía: Granada 13 Artes, Pedro Enríquez.  


Lugar: Huerto y jardín del antiguo Convento de Santo Domingo, Baza, Granada.



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miércoles, 20 de mayo de 2026

Primero, escupo humo (confieso que me confundo)


                    

Meditaciones Nocturnas


Hay poemas que no nacen solo de una idea, sino de una confusión en mi caso , de una insistencia o de un gesto que se queda vibrando hasta convertirse en palabra.



 Primero, escupo humo nació así: a partir de un desvío que, en vez de perderse y desaparecer le di vida, encontró su propia forma.


Primero, escupo humo

Este poema nació mientras hacía una infografía sobre una poeta francesa, dentro de una curaduría que estaba preparando. Yo había dado por bueno un título, pero fue la propia autora quien me dijo después que la infografía estaba errónea, revise pero no daba crédito de mi confusión, porque tiendo a la perfección siempre y me cuesta reconocer que como seres humanos nos confundimos.

Como soy muy cabezona, insistí en buscar si pertenecía a alguno de los otros tres poetas de la selección, pero al final quedó suelto. Y precisamente por eso no quise perderlo: me parecía un título demasiado sobresaliente, demasiado vivo, como para dejarlo escapar.

Hay personas que cuentan su vida con mucho orden, y otras que la van reuniendo poco a poco, entre apuntes, despistes y pequeñas confusiones. Yo me parezco más a estas últimas. A veces mezclo nombres, confundo datos o releo algo y tengo que volver a empezar. Durante mucho tiempo pensé que eso era solo un defecto que tenía que pulir y corregir en mi, pero con los años he aprendido a verlo también como parte de mi manera de ser.

No me cuesta decir que la dislexia forma parte de mi forma de leer y de escribir en mundo . Quizá por eso apunto casi todo, porque me ayuda a recordar y a ordenar lo que pienso. Cuando trabajaba en el sector inmobiliario, mi jefe se sorprendía de la cantidad de cosas que llevaba anotadas; sabía que, si el necesitaba algo, yo siempre lo tenía apuntado entre risas una vez me lo dijo en principio me lo tomé a mal pero el ya había liado con personas en su famila así y por eso entendí que tenía que reconocerme.

Eso me enseñó que esta costumbre tiene dos caras: puede parecer un exceso, pero también es una forma de memoria, de cuidado y de orden.

También me ha ayudado mucho el humor, y especialmente personajes como Mr. Bean, que me liberan porque convierten el error en algo natural. A mí me pasa algo parecido cuando escribo: a veces me cuesta contar bien una historia en voz alta, pero al escribirla encuentro una forma de poner orden, de darle cuerpo al relato.

De ahí nace Primero, escupo humo: de lo callado, de la confusión, del deseo de decir sin explicar demasiado, y de la necesidad de dar a esa confusión una forma  propia.





Fundadora del proyecto Africanas Por El Mundo. Mi nombre es María Carmen Ossa y mi pasión es la escritura y la literatura, especialmente las voces de la diáspora africana.

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lunes, 18 de mayo de 2026

Hasta la confusión tiene su misión y propósito- PIENSA - CONFUNDETE Y ESCRIBE



“Hasta la confusión tiene

 su misión y propósito. 


                         

         “Hasta la confusión tiene su misión y propósito". 
          ¿Qué pasa si asumimos que incluso la confusión
 puede ser sabia?”
María Carmen Ossa

                                                                                                                


Mi blog es mi casa de palabras, mi rincón de Meditaciones Nocturnas, donde el pensamiento no tiene que ser perfecto sino sincero. Aquí escribo, pienso, me pierdo un poco y a veces me encuentro.  


“Hasta la confusión tiene su misión y propósito; y si no, que le pregunten a Confucio” es una frase mía, nacida entre estas páginas. No es una cita literal suya, sino un juego entre su nombre y la palabra que nos visita muchas noches: "LA CONFUSIÓN".  


Confucio, allá por el siglo VI a. C., decía más o menos que aprender sin reflexionar es inútil, y reflexionar sin aprender es peligroso. Yo la leo desde aquí, desde mi rincón, y la vuelvo a decir a mi manera: aprender sin reflexionar es malgastar energía… y reflexionar sin un poco de confusión, ¿qué clase de meditación nocturna sería?.



Alguno podría decir que soy ególatra por escribir en primera persona, por asumir que tengo derecho a mi propia voz y a mis propias frases. Pero ocupar mi espacio no es sentirme mejor que los demás, es solo aceptar que tengo derecho a pensar en voz alta, a equivocarme, a confundirme y a escribirlo todo aquí, en mi casa de palabras.



© 2025‑2026 María Carmen Ossa.  

Todos los derechos reservados.  

Queda prohibida la copia, reproducción o uso parcial o total de estos textos sin autorización expresa de la autora.  

Si quieres compartir estos textos, por favor cita a la autora, María Carmen Ossa, 

y enlaza a cualquiera de sus blogs: “Se siente con el ver, se siente con el comer” y “Meditaciones Nocturnas”.  

Gracias por tu respeto y tu lectura.

lunes, 11 de mayo de 2026

GUISO DE ÁBAKE y lo que no se olvida-

GUISO DE ÁBAKE y lo que no se olvida 


            RECETA DE UNA MEMORIA: 


"Àbáké, Matilda McCrear y el Clotilda" 


     

                                                 UNA CARICIA PARA EL ALMA


🍽️ RECETA DE UNA MEMORIA:

 Àbáké (la última mujer del barco negrero Clotilda), Matilda McCrear y el Clotilda.


Esta historia me ha conmovido tanto que he decidido traerla a mi blog contada con mi sentir. No supe bien qué título ponerle, así que la presento como una receta de cocina: una forma de que los nombres, los lugares y los personajes se entiendan sin perderse en un texto largo.

Me gusta “cocinar” así las historias complejas, porque muchas personas no se paran a leer textos largos, sobre todo si el algoritmo no las favorece. Espero que este formato invite a la gente a detenerse, leer, respirar… y recordar.

🧄 LOS ESCLAVISTAS Y EL DISPOSITIVO DEL BARCO

Timothy Meaher (esclavista y propietario de negocios y embarcaciones, Mobile, Alabama):

esclavista blanco adinerado de Mobile (Mobile County, Alabama, Estados Unidos) que organizó el último viaje ilegal del barco Clotilda, una goleta negrera, para traer un cargamento de personas africanas a pesar de que la importación de esclavos estaba prohibida desde 1808.

El barco Clotilda (goleta negrera, dispositivo esclavista):

goleta esclavista, última nave conocida en llegar con personas africanas a Estados Unidos; en 1860 entra de noche en la bahía de Mobile (Mobile County, en el suroeste de Alabama), descarga a más de cien personas, luego se quema y se hunde para ocultar la prueba.

Memorable Walker Creagh (esclavista de plantación, Alabama):

propietario de la planta­ción donde se esclavizó a Àbáké, su madre y su hermana. Su nombre suena como una burla histórica: llama “memorable” a quien solo debería ser recordado como un verdugo disfrazado de hombre de negocios.

El hombre que la violó siendo niña (violador dentro del sistema esclavista):

hombre blanco de poder local en Alabama, que abusó de Matilda cuando era muy joven, representando la violencia sexual estructural que el sistema esclavista normalizaba contra niñas negras.

🧄 LOS OTROS PROTAGONISTAS

Àbáké / Matilda McCrear: niña yoruba de África occidental, secuestrada y traída en 1860 a Estados Unidos a bordo del Clotilda (último barco esclavista conocido en llegar a Estados Unidos).





La madre de Àbáké (África occidental / Alabama): mujer yoruba anónima que, en la plantación de Alabama, preservaba la memoria de su hija trenzándole el cabello con hilos de colores cuando era niña, y marcándole la mejilla con símbolos de origen.

Jacob Schuler (inmigrante alemán en Alabama): hombre con el que Matilda vivió en Alabama, con quien tuvo varios hijos y construyó una vida en la que ella tomó sus propias decisiones, sin casarse formalmente por las barreras legales y raciales de la época.

Octavia Wynn (periodista de Selma, Alabama): periodista del periódico Selma Times‑Journal en Selma (Dallas County, Alabama, Estados Unidos), que en 1931 describe a Matilda caminando hacia el juzgado, con hilos de colores en el cabello que su madre le trenzaba cuando era niña, dejando escrito en el periódico su imagen de mujer de poca estatura, con el cabello casi blanco y un paso firme que contrastaba con su cuerpo pequeño.

Johnny Crear (Selma, Alabama): nieto de Matilda, que nació en 1937 en la casa de Selma donde ella murió en 1940; fue un niño de unos tres años en su funeral, creció en Selma y se convirtió en administrador hospitalario, líder comunitario y figura del movimiento por los derechos civiles.

🧄 MODO DE PREPARACIÓN: HISTORIA BREVE

     En 1860, el barco Clotilda entra de noche en la bahía de Mobile (Mobile County, Alabama), desembarcando a más de cien personas africanas secuestradas. Entre ellas está Àbáké, una niña yoruba de unos dos años, que será comprada por el esclavista Memorable Walker Creagh y pasará a llamarse Matilda. En la plantación, su madre preserva su memoria trenzándole el cabello con hilos de colores y dejándole marcas culturales yoruba en la mejilla.

Matilda crece en esclavitud, con la familia partida, la violencia, y la pobreza que sigue después de la Guerra Civil. El padre de su primera hija es un hombre blanco que representa la violencia sexual sistémica contra niñas negras. Con el tiempo, Matilda cambia su propio apellido de Creagh a McCrear, un gesto de autonomía, no de entrega. Ya anciana, camina quince millas desde Mobile hasta el juzgado de Dallas County (Dallas County, Alabama, Estados Unidos), en Selma, para exigir compensación por haber sido traída como niña en un viaje ilegal. El juez la rechaza, pero una periodista, Octavia Wynn, la ve entrar, mujer de poca estatura, de cabello casi blanco, con los hilos de colores en el pelo que su madre le trenzaba cuando era niña, y deja escrito en el periódico esa imagen que hoy hace posible recordarla.

Matilda muere en enero de 1940, en una casa de Selma, donde nace Johnny Crear, su nieto, que tendrá unos tres años cuando ella fallezca. Él crecerá en la misma ciudad, donde se convertirá en administrador hospitalario y líder comunitario, y durante el movimiento por los derechos civiles será arrestado por impedir actos de humillación racial. En la familia la recuerdan con una sola palabra: “indomable”.

🧄 CERRANDO LA RECETA: MEMORIA Y TOZUDEZ DE UNA PERIODISTA

Para mí, estas historias son profundamente dignas de ser contadas, no calladas, porque el silencio nunca fue inocente, sino cómplice. La memoria de Matilda McCrear, de Àbáké, del barco Clotilda, de Mobile (Mobile County, Alabama, Estados Unidos) y de Selma (Dallas County, Alabama, Estados Unidos) se sostiene en la tozudez de una periodista, en los ojos de una mujer que pasó por allí, vio a una mujer de poca estatura, de cabello casi blanco, con los hilos de colores en el pelo que su madre le trenzaba cuando era niña, subiendo los escalones del juzgado de Dallas County (Dallas County, Alabama, Estados Unidos), y decidió anotar su paso firme en un periódico.

Si esa pequeña nota, escrita desde la mirada de una mujer, nunca se hubiera publicado, quizá hoy no podríamos saber que Matilda fue una de las últimas personas vivas que llegaron en la trata transatlántica de esclavos a Estados Unidos. La historia de Àbáké nos recuerda que, muchas veces, el mecanismo de la memoria es tan sencillo como unos ojos que se detienen a mirar, a escuchar y a escribir.

En un mundo donde muchas injusticias se callan por miedo, por cansancio o por interés, contar estas memorias es un acto de desobediencia frente al olvido. No se trata de cargarlas como una carga pesada, sino de sostenerlas como una responsabilidad compartida: que ninguna familia partida, ningún barco quemado, ninguna trenza con hilos de colores vuelva a desaparecer


Cierre Final :

Yo he contado la historia de Àbáké y Matilda McCrear como una receta de cocina, pero si quieres indagar más en su vida, te dejo esta nota para seguir leyendo:




Si quieres seguir investigando, te recomiendo el artículo de la historiadora Hannah Durkin “Descubriendo las vidas ocultas de la última sobreviviente del Clotilda, Matilda McCrear, y su familia” y su libro “Los supervivientes del Clotilda: Las historias perdidas de los últimos cautivos del comercio de esclavos norteamericano”.


Este texto es una creación literaria propia, construido a partir de información histórica pública, pero reorganizado y narrado en clave de receta de cocina. Está protegido por derechos de autor; si lo compartes, te agradezco que lo hagas enlazando al original y no copiando ni pegando el contenido.

©™ María Carmen Ossa

              

                    

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                                                                  AFRICANAS POR EL MUNDO 


viernes, 8 de mayo de 2026

Poesía para una inclusión incompleta La hormiga y el pájaro azul

     

              

                                                        Una caricia para el alma




La hormiga, el pájaro azul y el arte de no hacer ruido:





Es una crítica directa a la voluntad y a la fuerza de lo pequeño. Se puede leer de varias maneras, y precisamente ahí radica su interés: una imagen puede abrir más de una interpretación. Yo encuentro varias desde mi punto de vista de observadora. Es cierto que me fijo en todo y que no me siento cómoda donde prima lo superficial y el afán de protagonismo. El resto ya es conocido.

No me interesa el «quítate tú para ponerme yo». Me siento cercana a la hormiguita: constancia, trabajo silencioso y avanzar sin ruido hasta que hablen los resultados. Sin desmerecer al pájaro azul, observador y facilitador, que abre posibilidades para otros. Esta relación entre ambos, que he creado a través de imágenes con mi pájaro azul, busca simbolizar una observación más amplia sobre el valor de lo discreto y lo visible.






Esto conecta directamente con el mundo literario en el que me muevo, donde unos desmerecen a otros. Ahí no hablo de empatía, sino de su ausencia. Quien tenemos delante puede servirnos de espejo, aunque a veces lo más importante es aprender a mirarnos a nosotros mismos.

Aunque ya pasó el Día del Libro y muchas ferias del libro han concluido o están concluyendo en distintas ciudades españolas, la poesía sigue viva en festivales donde, supuestamente, todavía importa LA PALABRA. Este discurso es común en muchos de ellos: se habla de unión, multiculturalidad y apertura a diferentes públicos… pero la realidad no siempre está a la altura.

No es el primer festival europeo en España en el que, pese a contar con presencia árabe, norteafricana y latinoamericana, la participación visible de poetas subsaharianos o afrodescendientes es prácticamente inexistente. Se proclama la diversidad, pero se percibe una selección deliberada hacia ciertos perfiles, con reparto de protagonismo y egos pesados.



Por honestidad, debo aclarar que generalmente estos festivales invitan a autores con obra publicada en solitario, algo lógico y habitual. Aún no tengo un libro propio —solo participaciones en antologías colectivas en diferentes países—, y soy consciente de que mi trayectoria está todavía en construcción. Creo, además, que una obra única y cuidada puede llegar a tener más valor que publicar constantemente.

Y me mojo un poco con estas observaciones directas que tal vez incomoden, pero con la mano en el pecho y la honestidad por delante: me resulta llamativo que otras voces afrodescendientes con mayor recorrido tampoco encuentren espacio visible en estos escenarios.

No sigo el postureo; prefiero las bambalinas. No necesito fotos constantes ni estar bajo los focos.

Al final, la hormiga sigue su camino con su grano —en este caso, la pluma— a cuestas. El pájaro azul, en un gesto generoso, le ha regalado una de sus plumas para escribir, porque sabe que la hormiga cree en sí misma. Uno se construye desde abajo con constancia, el otro abre el cielo y comparte sus herramientas.




Eso debería ser lo ideal: no solo el acto de un pájaro azul, sino la acción coherente de todo un colectivo. No basta con proclamar diversidad, unión y multiculturalidad; hay que vivirlos de verdad.






Este video-poema es un toque sutil de atención sobre esa tensión… y sobre la belleza serena de saber ocupar el propio lugar.

                



jueves, 7 de mayo de 2026

La Hormiga y el Pájaro Azul (AzulOssa) -1

 

La Hormiga y el Pájaro azul (AzulOssa) -1


“Este mini video propone una crítica abierta y deja que cada quien complete el sentido desde su propia sensibilidad, porque no pretende imponer una lectura única, sino abrir un espacio de reflexión y percepción.”



©AzulOssMa